jueves, 18 de junio de 2026

Independence class Light carrier - USS Independence (CVL-22)

USS Independence (CVL-22), fue el primer portaaviones ligero de la clase Independence y una de las numerosas unidades construidas por la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. 

Su origen se remonta a un periodo en el que la rápida expansión del conflicto obligó a buscar soluciones que permitieran aumentar el número de portaaviones disponibles en el menor tiempo posible. Para ello, varios cascos de cruceros ligeros en construcción fueron modificados y convertidos en portaaviones, dando origen a una nueva clase de buques más pequeños pero extremadamente versátiles. 

Comisionado en enero de 1943, el Independence comenzó rápidamente sus operaciones en el teatro del Pacífico. Durante los primeros meses de servicio participó en misiones de entrenamiento y preparación antes de ser asignado a operaciones de combate contra las fuerzas japonesas. Gracias a su velocidad y a su capacidad para transportar una fuerza aérea considerable, el buque se convirtió en una valiosa herramienta para apoyar las ofensivas navales estadounidenses. 

Más adelante, el portaaviones continuó formando parte de las fuerzas de ataque rápidas que acompañaban a los grandes portaaviones de la flota. En noviembre de 1943, el buque fue alcanzado por un torpedo lanzado por un avión japonés durante la batalla de Rabaul. Aunque sufrió daños importantes, la tripulación logró mantener el barco a flote y el Independence pudo regresar a los Estados Unidos para ser reparado. Tras varios meses en astilleros, volvió al servicio activo y continuó participando en operaciones ofensivas hasta el final de la guerra. 

Durante 1944 y 1945, el portaaviones tomó parte en ataques contra las Filipinas, Formosa, Okinawa y las islas principales del Japón. Sus aviones participaron en misiones de escolta, reconocimiento y ataque contra objetivos navales y terrestres. A pesar de su menor tamaño en comparación con los grandes portaaviones de la clase Essex, el Independence demostró ser un buque fiable y eficaz. Tras la rendición japonesa, el barco participó en la operación Magic Carpet, encargada de repatriar a miles de soldados estadounidenses. Sin embargo, su carrera operativa no terminaría allí. 

En 1946 fue seleccionado para participar en la Operación Crossroads, una serie de pruebas nucleares realizadas en el atolón de Bikini. El Independence sobrevivió a las explosiones, aunque sufrió contaminación radiactiva significativa. Posteriormente fue utilizado en diversos estudios científicos relacionados con los efectos de la radiación sobre los buques de guerra. Finalmente, tras años de servicio experimental, el USS Independence fue hundido frente a las costas de California en 1951, poniendo fin a la historia de uno de los portaaviones ligeros más importantes de la Segunda Guerra Mundial. 

ESPECIFICACIONES:
Desplazamiento: 15.000 toneladas aprox. 
Dimensiones: Longitud: 190 mts, Manga: 33 mts.
Tripulación: 1.500 oficiales y marineros 
Propulsión: Cuatro calderas Cuatro turbinas de vapor Cuatro ejes de propulsión Velocidad: Máx. 31 nudos 
Armamento: Cañones de 40 mm Cañones antiaéreos de 20 mm 
Dotación  aérea: Entre 30 y 45 aeronaves 
Equipamiento adicional: Catapultas para lanzamiento de aviones, Ascensores de cubierta Radar de búsqueda aérea y de superficie 

CONSTRUCCIÓN 
Para construir este modelo del USS Independence decidí centrarme en reproducir las líneas características de los portaaviones ligeros de la Segunda Guerra Mundial. 

Primero construí el casco utilizando cartulina de mediano calibre, corté varias piezas para formar la estructura principal y las pegué cuidadosamente hasta obtener la forma básica del barco. Después reforcé el interior con pequeñas cantidades de papel periódico comprimido y pegamento blanco para darle mayor rigidez. Una vez terminado el casco, construí la cubierta de vuelo utilizando una pieza de cartulina más gruesa, la pegué sobre la estructura principal y dejé secar completamente antes de continuar con los detalles. 

Para la isla del portaaviones, orté pequeñas piezas de cartulina y las fui pegando una sobre otra para representar los distintos niveles del puente y las estructuras de mando. También añadí algunas antenas y pequeños mástiles utilizando tiras muy finas de papel. Después añadí los cañones antiaéreos y otros detalles utilizando fragmentos muy pequeños de papel. 

Una vez terminado el ensamblaje, apliqué una capa base con pinturas acrílicas en tonos grises. Posteriormente pinté la cubierta y los diferentes detalles utilizando colores ligeramente distintos para dar más profundidad al conjunto. Después apliqué un lavado de tinta para resaltar las líneas y las zonas más profundas. También utilicé la técnica del pincel seco para destacar bordes y relieves. Finalmente añadí ligeros efectos de desgaste con tizas pastel y protegí todo el modelo con una fina capa de laca acrílica.

No hay comentarios.: